Una de las construcciones urbanas que se desarrollan en muchas poblaciones para aprovechar el paso de la agua y almacenarla es la cisterna. Es un tipo de construcción compuesta de una caseta con tejado y de donde nace una bajada que tiene forma de escala cubierta con bóveda de cañón. Al fondo se encuentran la pila y los grifos, ubicados en una de las paredes de la balsa subterranea o cisterna donde se situa el agua para el consumo humano.

En Estivella existía tradicionalmente una cisterna fechada cronológicamente ya en el siglo xvi y situada al actual plaza de la Creu hasta los años 70, cuando fue enterrada. De su existencia queda constancia en el Archivo Municipal donde aparecen recibos del siglo xviii relativos a: las lamparas para la escaleras, los grifos o la limpieza y llenado de la balsa.
Pero ésta construcción en el siglo xix, con el aumento de la población, resultó insuficiente para el abastecimiento humano. Ésa es la razón por la que en la década de los 40 de esa centuria se inició el estudio del proyecto y la puesta marcha de una nueva cisterna, con la intención de ubicarla también cerca de la acequia y en una plaza con un buen acceso. Así se decidió situarla en la del palacio señorial y muy cerca de la otra cisterna. Su nombre popular fue el de Cisterna Nova para diferenciarla de la anterior. La finalización total de la construcción se hizo en el 1854, a partir del capital obtenido con un reparto extraordinario hecho entre la población en el 1852, y se construyó durante el año 1853. El presupuesto global fue de 3.091 reales de vellón, lo que suponía la tercera parte del presupuesto municipal de aquel momento.
En su construcción participaron distintas personas, lo que se sabe gracias a los recibos municipales conservados: Carlos Salvador (caseta y parte de la balsa o cisterna), Jerónimo Tamarit (puerta y parte de la balsa), Salvador Tortonda (trabajos de yeso), José Almela de Algimia(escalera), un cerrajero de Sagunt y obreros la localidad.
La parte externa construida consiste en una caseta rematada por una tejado, con un acceso a una escalera con una bóveda de cañón que baja hasta la pila y el grifo de la balsa. Esta lucida con cal y emblaquinada; y presenta elementos decorativos que esconden el tejado. La balsa ocupa todo el perímetro de la plaza y está constituida por dos zonas diferenciadas separadas por dos grandes arcos de medio punto. La entrada a la balsa se hacía a través de una claravoya por la que se accedía directamente al interior y que servía para limpiarla. También presenta una entrada de la acequia de Pau, que era la que vertía la agua a la balsa para llenarla.
Esta construcción dedicada a la agua tuvo vigencia hasta entrado el siglo xx ya que no solo aprovechaba por almacenarla sino también para refrescarla. En la actualidad no presenta ningún uso y fue rehabilitada en el año 1998. Constituye el elemento patrimonial urbano más destacable y mejor conservado.